YPF analiza nuevos aumentos en combustibles tras el fin del congelamiento de precios
La petrolera estatal definirá este lunes si aplica una suba desde el 15 de mayo. En el sector aseguran que la nafta y el gasoil acumulan un retraso superior al 15%.
El congelamiento de los precios de los combustibles dispuesto por YPF a comienzos de abril llega a su fin esta semana y crecen las expectativas por un nuevo incremento en surtidores. La petrolera estatal mantendrá este lunes una reunión clave para evaluar el escenario y definir qué ocurrirá con los valores de la nafta y el gasoil a partir del 15 de mayo.
La decisión de mantener sin cambios los precios había sido tomada el pasado 1° de abril, en medio de la fuerte tensión internacional generada por la guerra en Medio Oriente, que provocó una brusca suba en el precio del petróleo. Con esa medida, YPF buscó evitar un impacto inmediato sobre el consumo y los costos del transporte.
Sin embargo, el contexto económico y la evolución de los valores internacionales vuelven a poner presión sobre el mercado local. Según datos expuestos por la compañía en su último balance presentado ante inversores, el precio promedio doméstico de los combustibles durante abril se ubicó en 90,5 centavos de dólar por litro, mientras que la paridad de importación alcanzó los 1,07 dólares por litro.
A partir de esa diferencia, desde el sector estiman que existe un atraso cercano al 15,5% en los precios actuales, tanto para las naftas como para el gasoil. Otras empresas petroleras coinciden con ese diagnóstico y consideran inevitable una actualización en las próximas semanas.
La posibilidad de nuevos aumentos genera preocupación especialmente en el sector del transporte, donde las cámaras empresarias advierten sobre el impacto que tendría otro ajuste en medio de la crisis que atraviesa la actividad. Las empresas sostienen que el incremento constante de los combustibles, sumado a problemas financieros y deudas del Estado nacional, ya provocó una reducción de servicios y menos unidades en circulación.
De concretarse una nueva suba, el impacto podría extenderse también al resto de la economía, debido a la incidencia que tienen los combustibles en los costos logísticos y en los precios de productos y servicios.
Los comentarios están cerrados.