Doloroso relato de la madre de uno de los detenidos por el ataque en Concepción: “Pedí ayuda durante años y no llegó”
La mujer contó la lucha que mantuvo para intentar sacar a su hijo de las adicciones y aseguró que realizó numerosos pedidos de asistencia e internación. También sostuvo que los acusados deben responder por sus actos ante la Justicia.
La investigación por el brutal episodio ocurrido en Concepción, donde una mujer y su hija fueron víctimas de un violento robo y abuso, sigue sumando repercusiones. En las últimas horas, la madre de uno de los cuatro detenidos brindó un conmovedor testimonio sobre la compleja situación que atravesaba su hijo a causa del consumo problemático de drogas.
Se trata de Mónica, madre de Agustín Emanuel Vila, quien permanece detenido junto a otros sospechosos en el marco de la causa. La mujer relató que durante años buscó alternativas para que su hijo recibiera tratamiento y afirmó que la falta de respuestas agravó una situación que, según considera, pudo haberse evitado.
En declaraciones radiales, explicó que conoció los problemas de consumo de su hijo cuando aún era adolescente y que con el paso del tiempo la adicción se volvió cada vez más severa. Según contó, en los últimos meses el joven había perdido todo tipo de estabilidad y permanecía largos períodos fuera de su hogar.
La mujer aseguró que en reiteradas oportunidades solicitó una internación especializada fuera de la provincia, convencida de que era la única alternativa para ayudarlo. “Golpeé muchas puertas buscando asistencia”, expresó, al tiempo que lamentó no haber encontrado una solución efectiva.
En uno de los momentos más impactantes de su relato, reconoció el nivel de desesperación que llegó a experimentar frente al avance de la adicción. Señaló que se sintió impotente y sin herramientas para contener a su hijo, pese a los esfuerzos realizados por toda la familia.
Mónica también describió cómo el consumo afectó la dinámica familiar. Indicó que el joven llegó a vender distintos objetos de la vivienda para conseguir dinero y que tanto ella como su expareja evitaban entregarle efectivo por temor a que lo utilizara para comprar drogas.
Pese al vínculo maternal, dejó en claro que no busca justificar lo ocurrido ni interferir en la investigación judicial. “Si participaron del hecho, tendrán que afrontar las consecuencias”, sostuvo.
Además, manifestó su solidaridad con las víctimas del ataque y señaló que comprende el reclamo de justicia de la familia afectada. “Cualquier madre haría lo mismo en una situación así”, afirmó.
Con evidente tristeza, recordó que antes de caer en las adicciones su hijo llevaba una vida distinta y compartía actividades cotidianas con la familia. Sin embargo, remarcó que nada de eso modifica la gravedad de los hechos que se investigan.
Mientras la causa avanza y los detenidos permanecen a disposición de la Justicia, el testimonio de la mujer volvió a poner en debate las dificultades que enfrentan muchas familias cuando intentan acceder a tratamientos para personas con consumos problemáticos.
COMENTARIOS