Paraguay: Santiago Peña renunció a la Presidencia en medio del escándalo de Ueno Bank
La salida del mandatario se produjo tras perder el respaldo de sectores de su propio partido y ante el avance de un juicio político en el Congreso. La crisis bancaria, las protestas de los ahorristas y los cuestionamientos a su gestión precipitaron su decisión.
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia este jueves 5 de noviembre, en medio de una profunda crisis política y financiera provocada por el escándalo de Ueno Bank, entidad cuya intervención generó preocupación entre millones de clientes y fuertes reclamos de los ahorristas.
La decisión fue comunicada a través de un mensaje grabado, luego de que importantes sectores del oficialista Partido Colorado le retiraran su respaldo y anticiparan que acompañarían el proceso de juicio político impulsado en el Congreso.
En su mensaje, Peña aseguró que su dimisión tenía como objetivo preservar la estabilidad del país, evitar una mayor conflictividad social y garantizar el funcionamiento de las instituciones democráticas. Además, pidió disculpas a la ciudadanía y sostuvo que la prioridad debía ser que los depositantes pudieran recuperar sus ahorros.
Pedro Alliana quedaría al frente del Gobierno
Tras la renuncia, la atención política se centró en el vicepresidente Pedro Alliana, quien aparece como el sucesor previsto para asumir la conducción del Ejecutivo, de acuerdo con los mecanismos constitucionales de sucesión.
La presión sobre Peña había aumentado durante las últimas horas. El presidente del Senado, Basilio Núñez, se había pronunciado públicamente a favor de su salida y había anticipado su acompañamiento al juicio político si el mandatario continuaba en el cargo.
En paralelo, legisladores de la oposición avanzaban con una iniciativa para apartarlo de la Presidencia, en un escenario de creciente tensión institucional.
El escándalo bancario que desató la crisis
El detonante del conflicto fue la intervención de Ueno Bank, una situación que generó graves dificultades para sus clientes, reclamos por el acceso a sus cuentas y movilizaciones en Asunción.
El episodio también abrió cuestionamientos sobre los vínculos entre la entidad financiera y sectores del poder político, profundizando la desconfianza y el malestar social.
La combinación de protestas, incertidumbre financiera y pérdida de respaldo dentro del propio oficialismo terminó debilitando al Gobierno hasta provocar la renuncia presidencial.
De esta manera, Paraguay atraviesa un nuevo escenario de incertidumbre política, mientras se espera conocer cómo se desarrollará la transición institucional y qué medidas se adoptarán para dar respuesta a los ahorristas afectados.
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