EL DIARIO DIGITAL DE LOS ALBARDONEROS

Argentina luchó hasta el último minuto, pero España se consagró campeón del mundo

La Selección argentina cayó 1-0 ante España en la final del Mundial 2026 y se quedó a las puertas de una nueva consagración. El equipo dirigido por Lionel Scaloni resistió, peleó cada pelota y buscó mantenerse en partido hasta el final, pero un gol de Ferran Torres durante el tiempo suplementario le dio el título al conjunto europeo.

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El encuentro se disputó en el MetLife Stadium de Nueva Jersey y tuvo a España como principal dominador durante buena parte del desarrollo. La Roja ejerció una fuerte presión sobre la salida argentina y consiguió complicar el funcionamiento del mediocampo y la defensa albiceleste.

Desde el comienzo, el conjunto español logró imponer el ritmo del partido. Rodri y Fabián Ruiz se hicieron importantes en la circulación de la pelota, mientras que Argentina mostró algunas dificultades para progresar con claridad. La primera situación de peligro fue para España: Lamine Yamal remató y Emiliano “Dibu” Martínez respondió luego de un desvío en Lisandro Martínez.

Con el correr de los minutos, Argentina intentó recuperar el control en la mitad de la cancha, aunque le costó transformar la posesión en ataques profundos. Julián Álvarez fue uno de los futbolistas que más buscó generar peligro, mientras que Lionel Messi tuvo una participación más limitada ante la presión constante del rival.

La tarea defensiva también exigió un gran esfuerzo. Nicolás Tagliafico y Lisandro Martínez debieron estar atentos a los movimientos de Yamal, una de las principales armas ofensivas de España. Nicolás González, una de las apuestas de Scaloni para el partido, tuvo que retroceder en varias ocasiones para colaborar en la marca.

El primer tiempo terminó con una estadística contundente: Argentina no consiguió rematar al arco. España, en cambio, manejó mejor la pelota y logró neutralizar buena parte de los intentos de la Selección.

Scaloni realizó modificaciones para intentar cambiar el rumbo del encuentro. Nicolás Otamendi ingresó por Lisandro Martínez, quien presentó una molestia, mientras que Leandro Paredes reemplazó a Nicolás González para fortalecer la zona media y darle mayor circulación al equipo.

España continuó teniendo el control, aunque no siempre logró traducir su dominio en situaciones claras. Emiliano Martínez volvió a aparecer en momentos importantes para sostener a la Argentina, mientras el conjunto nacional se replegó y apostó a la resistencia y al esfuerzo colectivo.

Con el paso de los minutos, el entrenador argentino siguió moviendo el banco. Giuliano Simeone y Nahuel Molina ingresaron para renovar el sector derecho, mientras que Facundo Medina reemplazó a Cristian Romero y obligó a reorganizar la última línea.

El tramo final estuvo marcado por la tensión. España mantuvo la iniciativa y Argentina intentó cerrar los espacios como pudo. Cuando se disputaba el tiempo agregado del segundo tiempo, Enzo Fernández fue expulsado tras recibir la segunda tarjeta amarilla por una infracción sobre Pau Cubarsí.

La expulsión obligó a la Selección a afrontar el alargue con un jugador menos y con un importante desgaste físico acumulado. A pesar de la inferioridad numérica, el equipo argentino se agrupó para resistir y Scaloni decidió reforzar la defensa con el ingreso de Marcos Senesi por Julián Álvarez.

La estrategia fue clara: formar una línea de cinco defensores y dejar a Messi como referencia ofensiva para intentar conservar la pelota cuando Argentina lograra recuperarla.

Sin embargo, en el segundo tiempo suplementario llegó el golpe definitivo. Ferran Torres recibió y definió de zurda para marcar el 1-0 que terminó inclinando la final a favor de España.

Argentina intentó reaccionar en los minutos finales, pese al cansancio y a la desventaja numérica. Giuliano Simeone tuvo una oportunidad para alcanzar el empate, pero su remate se fue por encima del travesaño.

Finalmente, el árbitro Slavko Vincic marcó el final y España volvió a levantar la Copa del Mundo. El conjunto europeo consiguió así su segundo título mundial, después del obtenido en Sudáfrica 2010.

La Selección argentina, en tanto, no pudo conquistar una nueva estrella, pero dejó todo en la cancha y luchó hasta el último instante. Con Messi como capitán y emblema, la Albiceleste peleó una final marcada por el esfuerzo, la resistencia y el coraje, aunque esta vez el festejo quedó del lado español.España, campeón del Mundial 2026.

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