CRÍTICO PANORAMA ECONÓMICO AL CIERRE DEL GOBIERNO DE ALBERTO FERNÁNDEZ
Inflación desbordada, devaluación y reservas mermadas: Un balance preocupante para la economía argentina
En el último día de gestión del gobierno de Alberto Fernández, la campana del cierre del mercado marcó el fin de una etapa económica bajo gran presión. Al analizar las cifras desde su inicio hasta la despedida, se revelan las razones detrás de la preferencia de la mayoría de los argentinos por alternativas no oficialistas en las recientes elecciones.
Cuando Fernández asumió, la inflación interanual en octubre de 2019 había sido del 42,2%. Cuatro años después, en octubre de este año, la inflación acumulada alcanzó el 142,7%, proyectándose aún más en noviembre. Los alimentos fueron particularmente afectados, multiplicándose por 10,2 en comparación con el periodo anterior.
A pesar de los esfuerzos por evitar bruscos saltos cambiarios, el tipo de cambio oficial pasó de $63 a $385, representando un aumento del 511%. Aunque se implementaron recargos e impuestos para contener la depreciación, la estrategia no pudo evitar la marcada devaluación.
En el mercado paralelo, el dólar blue aumentó desde $69,50 en diciembre de 2019 hasta alcanzar los $990 en el último día de gestión, evidenciando un asombroso aumento del 1324% en cuatro años. A pesar de las regulaciones, el dólar MEP y el contado con liquidación también experimentaron incrementos significativos, superando el 1000%.
Los pasivos remunerados del Banco Central, como las Leliq y pases, aumentaron en un impresionante 1900%, alcanzando los $22 billones al cierre del mandato. Este crecimiento se atribuye en gran medida al aumento de la tasa de referencia, que pasó de 63% a 133%.
Las reservas del Banco Central disminuyeron drásticamente, pasando de US$43.785 millones en diciembre de 2019 a US$21.208 millones en el último día de gestión. En términos netos, se encuentran en terreno negativo desde hace meses, con una erosión de US$22.600 millones.
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