Tensión parlamentaria: Adorni ratificó que irá al Senado el 2 de julio pese a la suspensión de la sesión
El Jefe de Gabinete buscó despejar dudas tras cancelarse la fecha prevista para su informe de gestión. La oposición lo acusa de intentar eludir las preguntas sobre su declaración jurada patrimonial.
En medio de un clima de creciente confrontación política, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ratificó públicamente su disposición para asistir al Senado el próximo 2 de julio. El funcionario buscó así fijar postura y frenar las especulaciones luego de que se diera a conocer la suspensión de la sesión especial en la que debía presentar su primer informe de gestión, tal como lo exige la Constitución Nacional.
«Estoy a disposición para presentarme el día 2 de julio próximo al Honorable Senado de la Nación para brindar el informe de gestión como marca la Constitución Nacional. Fin», sentenció Adorni a través de su cuenta en la red social X, utilizando su habitual muletilla de cierre para desactivar las versiones que hablaban de una supuesta negativa a comparecer ante los legisladores.
El trasfondo de la suspensión
La marcha atrás con la fecha pactada originalmente se conoció en un escenario de fuerte disputa en la Cámara alta. Según informaron fuentes parlamentarias, la cancelación de la convocatoria se produjo en paralelo a la presión de distintos bloques de la oposición, que venían exigiendo avanzar con una interpelación formal al ministro.
El foco del conflicto se centra en las recientes revelaciones sobre la declaración jurada patrimonial de Adorni. Los detalles difundidos sobre sus ahorros, inversiones y las ganancias obtenidas mediante movimientos financieros generaron revuelo y abrieron un nuevo frente de tormenta para el oficialismo.
Cruces con la oposición
Desde el arco opositor no tardaron en vincular la postergación de la sesión con la situación patrimonial del funcionario. Dirigentes de la oposición cuestionaron duramente la medida, interpretándola como una maniobra política coordinada para blindar al jefe de Gabinete y evitar que deba someterse a las preguntas de los senadores sobre el origen y la evolución de sus bienes.
Con este descargo en redes, el Gobierno intenta dejar sentado que la voluntad de cumplir con el mandato constitucional sigue firme, en un intento por desactivar el costo político de la sospecha mientras la tensión en el Congreso no cede.
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