EL BANCO CENTRAL ARGENTINO EVALÚA LA EMISIÓN DE BILLETES DE $20.000 Y $50.000
El presidente de la entidad bancaria, Santiago Bausili, le anticipó esta decisión a los bancos.
En un intento por hacer frente a la creciente inflación que afecta a la economía argentina, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) está considerando la emisión de nuevos billetes con denominaciones significativamente más altas que las actuales.
El presidente del BCRA, Santiago Bausili, informó a los bancos sobre esta decisión, destacando la necesidad de ajustar las denominaciones de los billetes a la realidad económica. Actualmente, el billete de mayor valor en circulación es de $2000, lo que se ha vuelto insuficiente debido al constante aumento de los precios.
Bausili ha adelantado que ya tiene preparados dos diseños de billetes, pero los equipos técnicos del Banco Central se encuentran indecisos sobre las denominaciones exactas. Inicialmente se consideraron billetes de $5.000 y $10.000, pero ante la persistente inflación, se barajan cifras más elevadas de $20.000 y $50.000 para mantenerse al ritmo de la escalada de precios.
Una complicación adicional surge en la Casa de la Moneda, ya que aún no se ha designado un nuevo presidente tras la renuncia de Ángel Elettore. Actualmente, el organismo está bajo la dirección de las dos integrantes restantes del directorio: Cristina Tchintian, representante del BCRA, y Marina Pecar, en representación del Ministerio de Defensa.
La situación se ve agravada por la deuda de la Casa de la Moneda, que asciende a US$11,18 millones con la entidad brasileña, más de 12 millones de euros con la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre de España, y casi US$7 millones con China Banknote Printing and Minting Corporation. Esta deuda dificulta la normalización de la provisión de billetes e insumos, incluso considerando la posibilidad de importarlos, un proceso costoso y demorado.
A pesar de estos desafíos, fuentes del Banco Central indicaron que las especificaciones técnicas para los nuevos billetes están listas, y se ha reanudado la planificación. La medida busca paliar las críticas anteriores al expresidente Miguel Ángel Pesce, quien enfrentó cuestionamientos de los bancos por los altos costos asociados al manejo logístico de billetes de baja denominación.
En la actualidad, toda la producción de la Casa de la Moneda se centra en los billetes de $1.000 y $2.000, evidenciando la necesidad urgente de ajustar las denominaciones para adaptarse a la compleja situación económica que enfrenta Argentina.
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