Cayó el presunto líder de la banda de falsos policías y seguirá preso: la llamativa coartada ante el juez
El acusado negó su participación y aseguró que fue detenido cuando salió a ver una bolsa con armas, pero la Fiscalía sostiene las pruebas y busca a otros seis sospechosos.
La investigación por una banda que simulaba operativos policiales para cometer violentas entraderas en Pocito y Rawson sumó un episodio llamativo en Tribunales. Ezequiel Maximiliano Laciar, señalado como el presunto líder del grupo, continuará en prisión preventiva mientras avanza la causa.
Durante la audiencia ante el juez Juan Gabriel Meglioli, el imputado por robo agravado por el uso de arma de fuego ensayó una insólita explicación sobre su detención. Sostuvo que el día del procedimiento, realizado en un domicilio de Chimbas, salió de su casa tras advertir que un grupo de personas había dejado una bolsa con armas de fuego en las inmediaciones. Según su versión, al intentar observar la situación fue aprehendido por la Policía, desligándose de los hechos investigados.
Sin embargo, la declaración no tiene valor probatorio y no modificó la postura de la Fiscalía de Delitos contra la Propiedad. Los fiscales Claudia Salica y Cristian Catalano indicaron que aún restan medidas clave, como una rueda de reconocimiento, y confirmaron que hay otras seis personas identificadas como presuntos integrantes de la banda: cinco hombres y una mujer.
Ante la posibilidad de entorpecimiento de la investigación, la fiscal Salica solicitó una prórroga de la prisión preventiva por 45 días, pedido que fue concedido por el magistrado pese a la oposición de la defensa, ahora representada por el abogado Alejandro Castán, quien reemplazó al defensor oficial Hugo Trigo.
Simulaban operativos y gritaban “Policía Federal”
De acuerdo con la acusación, el grupo ingresaba a las viviendas bajo la modalidad de entradera, haciéndose pasar por efectivos y gritando “Policía Federal”. Incluso utilizaban indumentaria con siglas del FBI para reforzar la puesta en escena.
El primer hecho atribuido ocurrió el 21 de noviembre, alrededor de las 15, en el barrio Villa Libertad, en Pocito. Los sospechosos se presentaron con remeras similares a las de fuerzas de seguridad y una mujer que fingía ser policía. Cuando el dueño de casa exigió una orden judicial, Laciar habría exhibido una pistola Bersa calibre 9×19 mm apta para el disparo y forzado el ingreso. En ese episodio se llevaron cerca de 150.000 pesos y la víctima debió recibir asistencia médica tras descompensarse.
El segundo ataque se registró el 15 de diciembre por la noche en Médano de Oro, Rawson. Bajo la misma modalidad, redujeron a una mujer de 65 años y a su esposo, los ataron y, mediante amenazas con un arma metalizada, sustrajeron alrededor de 1.400.000 pesos en efectivo, además de una cadena de oro, teléfonos celulares, una notebook, una cámara fotográfica, relojes y otros efectos personales. El botín total fue estimado en unos 1.550.000 pesos, sin contar bienes cuyo valor no fue determinado oficialmente.
La detención y los antecedentes
Laciar fue detenido el 30 de diciembre, pasadas las 16, en el barrio Pampa de Chimbas. Durante el procedimiento se secuestró un celular Motorola G20, que será sometido a peritajes técnicos.
En una audiencia anterior, el juez de Garantías Pablo Leonardo León había fijado cinco meses de Investigación Penal Preparatoria y dos meses de prisión preventiva, considerando la gravedad de los hechos y el uso de arma de fuego. Ahora, con la nueva prórroga dispuesta por el juez Meglioli —quien retomó la causa tras la feria judicial— el acusado continuará alojado en el Servicio Penitenciario Provincial.
El presunto líder cuenta además con una condena previa de un año de cumplimiento condicional por abuso de arma de fuego, dictada en agosto de 2024.
Mientras continúan las pericias, el análisis del teléfono secuestrado y la toma de nuevas declaraciones, la causa sigue abierta. En Fiscalía aseguran que las pruebas reunidas hasta el momento ubican a Laciar en el centro de una organización que habría montado un falso operativo para concretar violentas entraderas en distintos puntos del Gran San Juan.
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