Día del Cáncer Infantil: el rol clave del Garrahan en la lucha contra una enfermedad que no admite demoras
Cada año se detectan en Argentina unos 1.300 nuevos casos. El 40% se atiende en el Hospital Garrahan, referencia nacional y regional en diagnóstico, tratamiento e investigación.
Cada 15 de febrero se conmemora el Día Internacional contra el Cáncer Infantil, una fecha impulsada desde 2001 con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para visibilizar una enfermedad que, aunque poco frecuente, es la primera causa de muerte por enfermedad en niños y niñas de entre 5 y 15 años en Argentina.
En el país se registran alrededor de 1.300 casos anuales de cáncer infantil. De ese total, el 80% se atiende en hospitales públicos y el 40% en el Hospital de Pediatría Dr. Juan P. Garrahan, uno de los centros pediátricos de alta complejidad más importantes de América Latina.
Diagnóstico temprano y tratamiento oportuno
“El mensaje principal de esta fecha es que el cáncer en la infancia es más frecuente de lo que creemos, pero que, con diagnóstico precoz y tratamiento adecuado, la mayoría de los chicos puede curarse”, explicó la doctora Marisa Felice, jefa del Servicio de Oncología del Garrahan.
En Argentina, la sobrevida promedio alcanza el 80% cuando la enfermedad se detecta a tiempo. Sin embargo, cada retraso en el diagnóstico o en el acceso al tratamiento impacta directamente en las posibilidades de cura.
Entre los tipos más frecuentes se encuentran las leucemias agudas y los tumores del sistema nervioso central, aunque existen múltiples variantes que requieren estudios precisos y abordajes específicos. “Todas necesitan un diagnóstico correcto, oportuno y exacto para ofrecer la mejor oportunidad terapéutica”, subrayó la especialista.
Referencia nacional y trabajo en red
El Garrahan concentra derivaciones de todo el país debido a su infraestructura tecnológica y a la formación de sus profesionales. No obstante, Felice advirtió que sostener el acceso a estudios moleculares avanzados y a ciertos medicamentos de alto costo representa un desafío permanente.
En algunos tumores, las tasas de sobrevida ya son comparables con las de centros internacionales de referencia; en otros, aún hay margen de mejora. Por eso, el trabajo en red entre hospitales pediátricos resulta clave, tanto para compartir diagnósticos como para coordinar tratamientos y consultas entre especialistas.
Investigación y medicina de precisión
El hospital es pionero en investigación en biología molecular aplicada al cáncer infantil. A través de estudios sobre ADN y proteínas, se identifican mutaciones y biomarcadores que permiten clasificar con mayor exactitud cada enfermedad y avanzar hacia terapias personalizadas.
El laboratorio de biología molecular del Garrahan procesa muestras de pacientes de todo el país, tengan o no cobertura social, y desarrolla estudios que no se realizan en otros centros argentinos. Además, coordina investigaciones nacionales e internacionales, especialmente en patologías como la leucemia linfoblástica aguda.
Para la jefa de Oncología, la participación en grupos de trabajo internacionales es fundamental: “El esfuerzo aislado no alcanza. La cooperación es indispensable para lograr mejores resultados en oncología pediátrica”.
Tecnología de última generación
En ese camino de innovación, el hospital incorporó recientemente un acelerador lineal de última generación, único en el país por sus características técnicas. El equipo, actualmente en etapa de instalación, permitirá optimizar la administración de radioterapia en niños que requieren tratamiento radiante.
La incorporación de esta tecnología marca un avance significativo en la calidad de atención y refuerza el posicionamiento del Garrahan como centro de referencia regional.
Un modelo para América Latina
Como hospital de complejidad terciaria, el Garrahan mantiene protocolos compartidos y colaboraciones con países como Chile y Uruguay, además de desarrollar actividades académicas y formativas con naciones de la región que cuentan con menos recursos.
En sus instalaciones se forman médicos y profesionales de la salud de distintos países latinoamericanos, quienes luego replican y fortalecen esos conocimientos en sus lugares de origen.
El valor del equipo humano
Más allá de la tecnología, el pilar central de la oncología pediátrica es el trabajo multidisciplinario. Médicos, bioquímicos, técnicos, enfermeros, profesionales del área psicosocial y personal de apoyo conforman una red indispensable para acompañar a cada paciente y su familia.
“Contar con profesionales capacitados es la principal necesidad. Pero también es fundamental disponer de insumos y medicamentos en tiempo y forma, porque cualquier demora reduce las chances de cura”, enfatizó Felice.
En el Día del Cáncer Infantil, el mensaje es claro: la detección temprana, el acceso equitativo al tratamiento y el fortalecimiento de los equipos de salud son claves para seguir salvando vidas.


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