Llora el país: cronología del caso Ángel, el nene que sufrió 20 golpes en la cabeza
La fiscalía sostiene que el pequeño fue víctima de violencia sostenida, mientras que la madre y su pareja aseguran que todo ocurrió de manera repentina antes del llamado de emergencia. Ambos permanecen detenidos.
La muerte de Ángel López, un niño de cuatro años en Comodoro Rivadavia, generó un profundo impacto y abrió una compleja investigación judicial. El menor falleció tras sufrir un paro cardiorrespiratorio, pero los resultados preliminares de la autopsia encendieron las alarmas: detectaron al menos 22 traumatismos internos en la cabeza.
Según la fiscalía, las lesiones no corresponden a un hecho aislado, sino que se habrían producido en distintos momentos, incluso hasta diez días antes de su muerte. Esta situación refuerza la hipótesis de un cuadro de maltrato prolongado.
En este contexto, la madre del niño, Mariela Altamirano, y su pareja, Michel González, fueron imputados como coautores de homicidio y quedaron bajo prisión preventiva por seis meses.
Versiones contrapuestas
De acuerdo al relato de los imputados, la mañana del hecho comenzó con normalidad. Indicaron que el niño había pasado la noche durmiendo y que, cerca de las 7, lo despertaron al notar que se había orinado. Tras cambiarlo, lo recostaron nuevamente.
Ambos aseguraron que, minutos después, notaron que el pequeño dejó de respirar. Según sus declaraciones, intentaron reanimarlo con maniobras de RCP y llamaron de inmediato al servicio de emergencias, además de pedir ayuda a vecinos.
“Nosotros no le hicimos nada”, sostuvo la madre ante la Justicia, mientras que González afirmó que la noche previa había transcurrido sin inconvenientes.
La hipótesis de la fiscalía
Para los investigadores, el relato de la pareja no coincide con las pruebas recolectadas. Sostienen que las agresiones ocurrieron en los días previos, cuando el niño estaba únicamente bajo el cuidado de su madre y su padrastro.
El informe médico indicó que el menor ingresó al hospital con pulso, pero sin actividad cerebral. Además, se dejó constancia de un traumatismo previo, lo que reforzó las sospechas.
El fiscal a cargo de la causa apuntó directamente contra González como presunto autor de los golpes, mientras que a la madre se le atribuye no haber intervenido ni pedido ayuda a tiempo.
Testimonios incorporados al expediente también mencionan indicios de posibles situaciones de violencia. Una testigo aseguró haber visto al niño con el rostro cubierto en días previos, lo que podría haber sido una forma de ocultar lesiones.
Otra declaración relevante corresponde a un hombre que trasladó al acusado al hospital, quien relató que González mencionó como posible causa que el niño había pasado varias horas en una pileta el día anterior. Sin embargo, esta versión fue descartada por los investigadores.
Cómo avanza la causa
La Justicia confirmó las imputaciones durante la audiencia de control de detención y ordenó la prisión preventiva de ambos acusados por seis meses, al considerar riesgos procesales.
En paralelo, se esperan nuevas pericias, entre ellas el análisis de los teléfonos secuestrados y la ampliación de testimonios, con el objetivo de reconstruir con precisión qué ocurrió en las horas previas a la muerte del niño.
La causa sigue en etapa de investigación y no se descartan nuevas medidas en los próximos días.


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