Dolor en el espectáculo: murió Santiago Ríos, actor de una extensa trayectoria en la televisión, el cine y el teatro argentino
El mundo artístico argentino está de luto. La Asociación Argentina de Actores confirmó este miércoles 1 de julio el fallecimiento de Santiago Ríos, reconocido actor, director, dramaturgo y docente que construyó una sólida carrera durante más de 40 años en la televisión, el cine y el teatro nacional. Tenía 70 años.
Nacido el 15 de octubre de 1955 en Paraná, Entre Ríos, Ríos fue uno de esos intérpretes cuya presencia se volvió familiar para el público argentino gracias a su participación en numerosas ficciones que marcaron distintas épocas de la televisión.
A través de un comunicado, la Asociación Argentina de Actores expresó su pesar por la noticia y envió sus condolencias a familiares, amigos y seres queridos del artista. Además, recordó que el actor integraba la entidad desde 1995.
Su carrera televisiva incluyó participaciones en algunas de las producciones más exitosas del país, como Los Simuladores, Tumberos, Los Roldán, Casados con hijos, La Niñera, Patito Feo, Casi Ángeles, Graduados, 100 días para enamorarse y ATAV, entre muchas otras. También dejó su sello en ciclos humorísticos emblemáticos como Cha Cha Cha y Videomatch.
En los escenarios, Santiago Ríos desarrolló una intensa actividad trabajando junto a destacados directores como Rubén Szuchmacher, Norman Briski, Pompeyo Audivert, Agustín Alezzo y José María Muscari. Su versatilidad le permitió interpretar desde grandes clásicos hasta comedias contemporáneas en obras como Rey Lear, Los Locos Addams, Marat-Sade, Extraña pareja y Sinvergüenzas.
Su recorrido artístico también alcanzó la pantalla grande con participaciones en películas como Corazón iluminado, Tiro de gracia, La furia, Amor a mares y La boleta, consolidando una carrera que atravesó todas las disciplinas de la actuación.
Además de su trabajo como intérprete, Ríos dedicó gran parte de su vida a la formación de nuevos actores como docente teatral, una faceta muy valorada por colegas y alumnos que destacaron su compromiso con la profesión.
Con su partida, el espectáculo argentino pierde a un actor de perfil bajo pero de enorme trayectoria, cuya presencia fue una constante en algunas de las producciones más recordadas de las últimas décadas. Su legado permanecerá en el teatro, el cine y la televisión, donde dejó una huella construida con talento, versatilidad y compromiso artístico.
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