Condenaron a Matías Olmedo a 10 años de prisión por el intento de femicidio de su expareja
El tribunal lo halló culpable de intentar matar a Martina Naveda en un brutal ataque ocurrido en Chimbas. La sentencia fue dictada por mayoría tras el juicio oral y público.
La Justicia de San Juan condenó este viernes a Matías Olmedo a 10 años de prisión por el intento de homicidio de su expareja, Martina Naveda, en un hecho de extrema violencia ocurrido en enero de 2025 en el departamento Chimbas.
La sentencia se conoció poco antes de las 10:30, durante la última jornada del juicio oral y público. El tribunal colegiado encontró culpable al acusado por el delito de homicidio agravado por el vínculo y mediando violencia de género en grado de tentativa. La resolución fue adoptada por mayoría y no de manera unánime.
Durante el debate se reconstruyeron los dramáticos hechos ocurridos en la madrugada del 9 de enero de 2025, cuando Olmedo atacó brutalmente a la joven de 20 años dentro de un departamento. Según quedó acreditado en la investigación, la víctima sufrió múltiples puñaladas, cortes y un estrangulamiento que le provocaron graves lesiones, entre ellas desfiguración facial y hundimiento de un globo ocular.
La rápida intervención policial fue determinante para salvarle la vida. Los efectivos llegaron al lugar luego de que un vecino alertara sobre la situación y permitiera el ingreso al inmueble. Martina fue encontrada inconsciente y, de acuerdo con los investigadores, apenas restaban unos 40 minutos para que el desenlace fuera fatal.
El testimonio de la víctima
A lo largo del proceso judicial, Martina Naveda expuso el contexto de violencia que atravesó durante la relación. A un año y medio del ataque, la joven relató públicamente las situaciones de control, aislamiento y sometimiento que sufría por parte de Olmedo.
Según declaró, el acusado revisaba constantemente su teléfono celular, controlaba su forma de vestir y supervisaba sus horarios laborales. También describió conductas de posesión y agresión física que eran minimizadas por el agresor bajo la excusa de supuestos “juegos”, pero que tenían como objetivo dejar marcas en su cuerpo.
Durante las audiencias desarrolladas en Tribunales, la víctima estuvo acompañada por integrantes de la Asociación de Familias Unidas por el Femicidio y de la colectiva Ni Una Menos, quienes siguieron de cerca el proceso hasta la lectura del veredicto.
Con la condena ya dictada, la causa judicial llega a una instancia clave tras uno de los casos de violencia de género más impactantes registrados en la provincia durante los últimos años.
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