EL DIARIO DIGITAL DE LOS ALBARDONEROS

Bomberos advierte: “La gran mayoría de los incendios en San Juan son producidos por personas”

Los últimos incendios registrados en distintos puntos de San Juan volvieron a encender una alarma que va mucho más allá del viento Zonda. Mientras las ráfagas favorecen la rápida propagación de las llamas, desde Bomberos Voluntarios sostienen que, en la mayoría de los casos, el origen del fuego está relacionado con alguna acción humana.

10

Rodrigo Tejada, jefe de cuerpo de los Bomberos Voluntarios, fue contundente al referirse a la situación. Según explicó, desde la institución consideran que “la gran mayoría” de los incendios son provocados por personas, principalmente a raíz de quemas que se realizan para limpiar terrenos o fincas y que terminan fuera de control.

“Muchas veces dicen que son quemas controladas, pero se les va de las manos”, explicó Tejada. Y remarcó que uno de los principales problemas es que quienes realizan estas tareas no tienen en cuenta factores fundamentales como el viento, especialmente el Zonda y el viento Sur.

El fuego no aparece de la nada

Para el jefe de Bomberos Voluntarios, es muy poco frecuente que un incendio se genere espontáneamente.

“Es muy raro el incendio que se produzca por sí solo. No es imposible, pero es complicado”, señaló. En ese sentido, explicó que para que un incendio se origine naturalmente deben coincidir diferentes condiciones, entre ellas la temperatura, la humedad y el viento.

Por eso, desde su experiencia en los operativos realizados durante los últimos días, Tejada sostuvo que la intervención humana aparece como el principal factor detrás de los focos registrados.

Incluso se animó a ponerle un porcentaje: estimó que alrededor del 90% de los incendios son producidos por personas.

En Albardón hubo dos casos concretos

El jefe de Bomberos Voluntarios también contó situaciones ocurridas recientemente en Albardón.

Uno de los incendios se produjo en la zona de La Cañada, donde personas que estaban realizando tareas de limpieza en una finca habían efectuado una quema el día anterior al ingreso del Zonda.

El fuego aparentemente había quedado apagado, pero al día siguiente las fuertes ráfagas hicieron que las brasas se reavivaran. Las llamas terminaron afectando fincas cercanas y pusieron en riesgo a animales y personas.

El episodio también dejó a dos efectivos policiales afectados por el humo, aunque no se registraron daños mayores en viviendas.

El segundo caso ocurrió en la zona del río La Oz. Allí, según relató Tejada, un grupo de chicos habría iniciado el fuego como una especie de juego y luego se retiró del lugar. Vecinos observaron la situación y dieron aviso.

Incendios cerca de las casas

La preocupación aumenta cuando estos focos se producen en sectores rurales donde las viviendas están rodeadas de pasturas, cañaverales, basura o vegetación seca.

“Esto ayuda en un cien por ciento a que el incendio se desarrolle mucho más rápido”, explicó Tejada, quien advirtió que la combinación puede poner en riesgo tanto las propiedades como a las personas que viven en las inmediaciones.

Durante los últimos días, los bomberos también trabajaron en sectores de Angaco y San Martín, donde encontraron situaciones similares. Según el relato del jefe del cuerpo, hubo incendios vinculados con tareas de limpieza de fincas que terminaron fuera de control y llegaron a poner tres viviendas en riesgo.

Pero mientras los bomberos combatían uno de esos incendios, se encontraron con otra situación preocupante: poco después, tres niños estaban prendiendo fuego en una esquina cercana.

El Zonda no siempre es el culpable

El viento Zonda suele quedar rápidamente señalado cuando aparecen incendios durante una jornada de ráfagas fuertes. Sin embargo, Tejada hizo una distinción importante: el Zonda puede ayudar a que el fuego avance, pero eso no significa que haya sido el responsable de iniciarlo.

En el caso de los últimos incendios, sostuvo que las condiciones de temperatura y humedad no eran suficientes, por sí solas, para explicar el origen de los focos.

“El viento en sí, si bien era Zonda, no estaba caluroso el día, no estaba tan seco el clima”, explicó.

De esta manera, desde Bomberos Voluntarios ponen el foco en una cuestión que muchas veces queda en segundo plano: el comportamiento de las personas frente al fuego.

Una quema para limpiar una finca puede parecer controlada. Una fogata puede parecer inofensiva. Incluso prender fuego como una “travesura” puede parecer un juego.

Pero con pastizales secos y viento, las consecuencias pueden ser muy distintas.

La advertencia de los bomberos es clara: el problema no es solamente el fuego que se ve, sino quién lo encendió, por qué lo hizo y si tomó las precauciones necesarias para evitar que terminara convirtiéndose en un incendio.

Rodrigo Tejada, jefe de cuerpo de los Bomberos Voluntarios

COMENTARIOS